sábado, 23 de octubre de 2010

MENTE Y SUBCONCIENTE

Hay una mente común a todos los individuos. Las verdades eternas y los principios vitales, anteceden a cualquier religión. Todos tenemos un subconciente y pocos lo saben utilizar.
Ya llegó el momento de aprender a oír su voz interior, que es la que nos guía, y saber "ver" lo que nuestros ojos físicos no pueden ver.
Cuando se aprende a rechazar el "engaño" en un mundo ficticio y se obedece al mandato de nuestro guía interior, es el momento en que entramos en posesión de la única fuente de inspiración valedera, la fuerza interior que la mayoría de las personas desconoce, que es su propio subconciente.
Puedes llenar tu vida con más poder, más salud, más riqueza, más felicidad y más gozo, en tanto que aprendas a buscar y a utilizar el poder de la mente subconciente. No se necesita adquirirlo, porque todos poseemos el poder del subconciente; sólo se debe saber utilizarlo y aprender a aplicarlo en todos los momentos de la vida.
Podemos generar una fuerza nueva, inspirados por una nueva luz que nos permite llevar a cabo nuestros deseos y convertir nuestros sueños en realidad. Ahora mismo, decide hacer de tu vida algo más rico, más grande y más noble.
La inteligencia infinita dentro del subconciente, puede revelarnos todo lo necesario, todos los conocimientos esenciales que tenemos que conocer en un momento dado, y para ello, es necesario tener una mente abierta y receptiva. De esta forma, recibimos nuevos pensamientos e ideas de modos eficaces. Nos puede revelar y abrirnos el camino hacia acciones perfectas y conocer nuestro lugar verdadero y real en nuestras vidas.
Nadie te impide descubrir este mundo interno de pensamientos, luz, poder, amor y belleza muy podrosos. Dentro de la mente subconciente hallamos la solución para cada problema, y la causa para cada efecto, debido al hecho de que poseemos el poder necesario para progresar en la abundancia, la seguridad y el dominio de las acciones.
Podemos convertirnos en personas habilidosas cooperando con la mente subconciente, teniendo la certeza de obtener resultados ; y los propósitos deben ser definidos específicamente, y las metas concretas que deseamos conseguir, sin vacilaciones, y practicando esfuerzos contantes en la persistencia de pensamientos alegres y positivos.

domingo, 26 de septiembre de 2010

NO SOMOS NUESTRA MENTE

Las personas que no hayan encontrado su verdadera riqueza, que consiste en la alegría del Ser y la consecuente paz, podrían considerarse mendigos, aunque tuviesen riqueza material. Si buscan fuera de ellos, la realización, el placer, lo hacen sólo para lograr la aceptación de los demás, el amor o la seguridad, sin advertir que en su interior tienen ya todo eso y mucho más, que es infinitamente mayor a todo lo que lo externo pueda ofrecer.
Al volcarnos a nuestro interior, nos conectamos con lo infinito e indestructible ; es encontrar la naturaleza verdadera más allá del nombre y de la forma.
La falta de capacidad de sentir la conexión, daría como resultado la ilusión de separación de uno mismo y del mundo que nos rodea.
Buda define a la iluminación como el fin del sufrimiento, y somos nosotros mismos los que tenemos que descubrirlo, entrando en el interior de cada uno.
El Ser es la única Vida, eternamente. Pero no intente descubrirlo a través de la mente, ni de comprenderlo; solamente se puede conocer cuando la mente está en quietud. Tampoco se trata de utilizar la palabra Dios, ni afirmarla ni negarla, pues es una idea en la que uno cree, un ídolo mental.
El Ser es un concepto abierto, no reduce lo infinito invisible a una entidad finita. No se puede formar una imagen mental de ello. Generalmente , las personas, se identifican con la mente y es lo que hace que el pensamiento se vuelva compulsivo. El bullicio mental continuo impide encontrar la quietud interior, la que es inseparable del Ser. Si uno no puede dejar de pensar, la mente lo utiliza a uno, pues a ella le gusta insistir en los problemas.
La verdadera libertad es comprender que uno no es la entidad que lo posee, el que piensa. Cuando observamos esa entidad , la que piensa , se activa un nivel más alto de conciencia , y advertimos que existe un reino de inteligencia más allá del pensamiento.
Podemos liberarnos de la mente, de los patrones de pensamientos repetitivos ; al observar un pensamiento , no sólo es conciente de él, sino de nosotros mismos como testigos de él. Así se produce el fin del pensamiento compulsivo.
Al practicar la discontinuidad en la corriente mental, que, al principio , puede llevar algunos segundos , pero gradualmente, serán de mayor longitud. En esos momentos se perciben , se sienten , la paz y la quietud.

jueves, 2 de septiembre de 2010

CAMBIAR EL CONTROL Y LA DOMINACIÓN POR COMPRENSIÓN Y TOLERANCIA

El ser humano se ha acostumbrado a escuchar al ego y el impulso de controlar a los demás, siguiendo las directivas de éste (el ego). Muchos seres humanos vivieron dentro de la dominación y el control(el lado oscuro), en lugar de hacerlo desde la tolerancia, la comprensión y la empatía (el lado de la luz).
El ego lucha, el espíritu nunca.
Cuando comprendemos, las cosas se dejan como son y nos sentimos plenos al saber que así deben ser. Existe un motivo superior para que así sean.
Si no lográsemos comprender, segiríamos cautivos de la necesidad de controlar; el ego nunca está completamente feliz por cómo están las cosas, sean como sean.
Si permitimos que la gente sea como es, para dejar lugar al verdader amor, el ego trataría de convercerte de que eres débil y que te estarían manipulando.
Las personas que se dejan llevar por su ego dirían que ya no saben qué hacer, y continuarían controlando a otros, permaneciendo en la insatisfacción y frustración, y estas características negativas se manifiestan a través de su cuerpo, desarrollando enfermedades. La necesidad de controlar produce enfermedades.
El ego nunca encuentra paz en ninguna circunstancia, pues no conoce la satisfacción.En cambio, para el espíritu, todo está bien y en su correcto ritmo, por lo tanto, la persona se sana. Si el cuerpo está enfermo, el origen no está en el cuerpo físico, sino en el alma.
Cuando hacemos una introspección, permanecemos en estado de quietud y contemplación, nos relajamos, el amor fluye  más hacia nosotros.
Cuánto más desees controlar la vida de otros, más denso se hace tu interior, y el amor no fluye. El ego disfruta hablando para demostrar quién tiene la razón, utilizando argumentos lógicos, mientras que el espíritu quiere escuchar, pues es tolerante. El ego busca errores para enseñarle a los demás que están equivocados.
La manifestación más desgastadora del ego es desear que otra persona le obedezca o se doblegue a sus deseos. Al ego no le importa el amor, ni lo conoce, es más, lo podría sacrificar a cambio del dominio y el control.
El ego conoce como amor al amor condicionado, negocia con el amor, compra el respeto, el cariño, la adulación.
Podemos hacer esfuerzos continuamente, practicando conscientemente el desafío de erradicar paulatinamente el parloteo del ego y concentrarnos en lo que dicen las demás personas. Escuchar es una práctica que atraerá más y mejores personas hacia nosotros y nos sentiremos profundamente unidos a todas ellas. Notaremos que la gente no quiere que la cambien, solamente quiere que la escuchen con amor y respeto.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

RECONCILIACIÓN DE LO MATERIAL CON LO ESPIRITUAL

Es el gran desafío del nuevo milenio : la reconciliación del ser material con el ser espiritual, y , consiguientemente, la reconciliación de las necesidades individuales con las necesidades colectivas, al tiempo de la reconciliación entre el yo y el otro. Al no haber reconciliado estas dos dimensiones de la vida humana, el mundo ha vivido guerras, sufrimientos, exclusión social, incapacidad para avanzar y otros males.
Este milenio es el de la globalización : globalizamos nuestras finanzas, mientras que, dejamos de lado la globalización de las sociedades, los pueblos, donde se incluyen los aspectos culturales, ambientales, políticos, sociales, institucionales, humanos y espirituales.
Las consecuencias se presentan en el reconocimiento que existen culturas dominantes que producirían la desaparición de lenguajes, patrones culturales, pueblos, sabiduría autóctona y la diversidad en diferentes niveles.
Vulgarmente se ha creído que " lo que no se vende a una ganancia razonable, no sirve" . La competitividad se transforma en un boomerang de proporciones negativas. La economía y las finanzas se han convertido en la fuerza motriz del materialismo de mercado, lo que se traduce como : satisfacer primero las necesidades materiales y luego las necesidades espirituales.
" EL MUNDO EXTERIOR NO TE PROPORCIONARÁ RESPUESTAS ESPIRITUALES MIENTRAS NO ASUMAS TU PAPEL DE CREADOR DE LA REALIDAD"
                                                                                                         Joe Vitale

La globalización, solamente, se ha guiado por valores individuales, cuando , de manera contraria, la globalización es el aspecto más contundente de lo colectivo.
Los valores de la libre competencia, del comercio internacional, del intercambio de bienes, servicios y personas, son, eminentemente personales y egoístas.
Los valores del colectivo ( amor, fraternidad, igualdad, compasión, servicio, etc. ) fueron olvidados.
El avance material no es independiente del avance espiritual. El asunto no estriba en estar en contra de lo material, tampoco de la existencia de personas ricas económicamente. Lo que sí es de importancia, señalar, la inequidad que fue aumentando.
¿ Cuál es el nivel de conciencia de aquellos que poseen la mayor parte de los bienes materiales?
La conciencia humana es el puente que une lo material con lo espiritual.
Nunca es recomendable vivir con esa asimetría entre un muy alto nivel de bienestar material  con un bajo nivel de conciencia; por lo tanto, aquí es imprescindible enfocarse en el ámbito de lo individual y de lo colectivo, ya que, a mayores niveles de conciencia es posible integrar lo individual a lo colectivo.
La espiritualidad ha sido mal interpretada , por tal motivo, se la ha excluído de las decisiones públicas. El desarrollo económico y social sin la presencia de la espiritualidad sería una realidad artificial, vacía de valores, sin una identidad interior.
Existe una Ley Universal que debemos entender y practicar : " la riqueza material está íntimamente ligada y depende de la riqueza espiritual". Lo material no existiría sin que todo esté asociado a lo no- material.
Actualmente existen evidencias científicas que determinan que la fuente de la materia es la no- materia.
Los altos niveles de avance material tienen que estar acompañados de más altos niveles de conciencia espiritual.
Muchas personas ven a lo material disociado de lo espiritual, como dos posiciones opuestas en la vida; y esto se debe a una equivocación del intelecto: los valores trastocados que llevan a una conciencia de escasez.
Al evolucionar como individuos, notaremos, cómo nos encontraremos practicando los valores humanitarios y espirituales en lo referente a lo material.
Reflexionemos para llevar a cabo los cambios necesarios que nos conduzcan a una revolución de los valores que rigen a la globalización en pos de un consenso pacífico.

sábado, 7 de agosto de 2010

ESCALA EMOCIONAL

Las emociones que emites son indicadores de tu frecuencia vibratoria; cuánto mejor te sientes más favorable va a ser tu alineación con las cosas que deseas. Cuando esta alineación es perfecta, sabes que eres un ser libre, con poder, sientes amor por todo lo creado, consideras un propósito para tu existencia y reconoces que todo está bien.
Se pueden describir las emociones en escalas, una positiva y otra negativa. Si te encuentras en perfecta alineación, las emociones que emites son: alegría, entusiasmo, libertad personal, amor, gratitud, ilusión, felicidad, expectativas positivas, satisfacción, optimismo. Mientras que si te sitúas en el otro polo de la escala, tus emociones se volcarían hacia el pesimismo, aburrimiento, frustración, impaciencia, decepción, inquietud, culpabilidad, ira, venganza, celos, inseguridad, falta de autoestima, impotencia.
Es importante que trates conscientemente de mejorar la forma en que te sientes ; las palabras que utilices para describir esa emoción sería irrelevante. Si te ocupases en quitar de tu mente lo que te "preocupa" y pusieses atención en los aspectos agradables y experiencias reconfortantes, que seguramente has tenido y tienes, tus emociones irían cambiando positivamente ; elige cualquier pensamiento que te haga sentirte mejor,este esfuerzo hará que asciendas tu vibración y por consiguiente lo irás haciendo en tu escala emocional.
Si sintieses enojo por alguna circunstancia, ya sea, por algo que te han dicho u ofendido, o faltaron a su palabra, y sigues enfocado en ello, la situación se convertirá en un círculo vicioso, pues, un pensamiento le sigue a otro y otro.
Si ya descargaste tu enojo, bien ; entonces estás en condiciones de cambiar el rumbo hacia pensamientos placenteros.
Muchas veces, el sentimiento de ira es preferible al de depresión, pues luego de enojarte sientes alivio y paulatinamente vas subiendo hacia el estado de bienestar.
Una mínima mejoría en tu estado emocional puede lograr que recuperes tu poder personal.
Al tratar de experimentar una sensación de alivio, que te aporta una emoción mejor, notarás que te vas a sentir bien la mayor parte del tiempo, y así permitirás que todas las cosas que deseas vayan fluyendo hacia tu experiencia.
Cuando logres controlar cómo eliges sentirte, advertirás que tus mejores deseos pueden formar parte de tu realidad.

miércoles, 21 de julio de 2010

RELACIONES ADICTIVAS- RELACIONES SANAS

Si se experimentase, tanto un sentimiento de amor, y, a la vez, su contrapuesto, el odio, esa dualidad produce la ausencia del afecto.
No es normal, amar en un momento, y en otro momento sentir el sentimiento opuesto, el odio (rechazo, enojo, etc.). El verdadero amor, nunca tiene un opuesto, por lo tanto, no era amor, sino una necesidad que la otra persona cubre temporalmente. En una determinada circunstancia, la pareja ya no actúa de la forma en que satisface las demandas del otro.
Los sentimientos de carencia, temor, dolor, que conforman al ego, quedaron tapados por la relación amorosa, y éstos vuelven a salir a la superficie. Se intenta la manipulación, en razón de ejercer un castigo para inducir a la otra persona a cambiar de actitud respecto de la relación de pareja. Podrían surgir diferentes tipos de adicciones: comida, alcohol, drogas legales o ilegales, las que se utilizarían para encubrir un dolor.
Las relaciones en sí, no son la causa del dolor o la falta de felicidad; de hecho, salen a relucir el dolor o la infelicidad que permanece oculta dentro de la persona.
El asunto primordial, tanto si se vive solo o en pareja, es despegarse del pasado y del futuro. El único momento verdadero que existe es el presente y debemos aceptarlo tal como es.
También es saludable desprenderse de los pensamientos , y centrarse en la observación silenciosa de esos pensamientos dolorosos, que son patrones adictivos que se repiten y producen más dolor.
Dejar de juzgarse a uno mismo y dejar de juzgar al otro, practicando la aceptación de su forma de ser, sin intentar cambiarla.
El amor es el estado del Ser, está dentro de cada uno; nunca lo busquemos afuera. Los seres humanos se han identificado con la mente, por tal motivo, la mayoría de las relaciones, no tienen sus raíces en el Ser, y de ello surgen fuentes de dolor y conflictos.
Si las personas consideran que a través de una relación, pueden salvarse a sí mismos, esta actitud sería la más alejada de la realidad ; se sentirían desilusionados vez tras vez. En cambio, si una relación les suministra consciencia de sí y una consciencia superior basada en el amor verdadero, el que existe en uno, sin enjuiciamientos hacia los demás ni hacia sí mismo, ésta traerá felicidad y paz verdaderas.
Sólo podemos relacionarnos profundamente con las demás personas si somos conscientes de Ser. El hombre y la mujer son Uno, cuando sus consciencias están en el Ser.

martes, 6 de julio de 2010

LA REALIDAD

La realidad nos es de utilidad para transformar nuestro interior; si no la aceptásemos tal como es en el presente, no podríamos cambiarla para mejorarla. La aceptación de la realidad que vivimos nos invita a verla como una oportunidad para aprender a amarnos y amar, y a aprender a ser felices.
Si en esa realidad no hubiese paz, armonía, orden y respeto, la aprovecharíamos para darnos cuenta que estamos rechazando eso, y no tendríamos armonía y paz interior.
La felicidad nunca depende de lo que ocurre afuera de nosotros, sino de la actitud que adptamos ante los hechos que se presentan, pues, no aprovecharíamos las experiencias sino luchando contra ellas.
Aprendemos a tener paz y armonía, justamente , en la vida diaria, con los conflictos y situaciones difíciles, sufrimientos, desaires, injusticias, etc. Si fuésemos a vivir a un sitio donde existen el respeto, la armonía, la paz, no tendríamos la oportunidad de aprender, porque no nos conoceríamos a nosotros mismos; y allí descubriríamos nuestras limitaciones y podríamos trascenderlas.
Si sembramos semillas de amor, respeto, paz, armonía, las actitudes, los pensamientos, las acciones, van a ser de amor, respeto, paz y armonía.
Siempre imaginemos y pensemos lo mejor de todo lo que ocurre.
Por otra parte, si no aceptásemos los hechos de la vida presente, esa actitud sería una limitación para la felicidad, y la vida nos ofrece, de este modo, la oportunidad para aprender a aceptarlos, enfrentándonos a ellos.
Jesús siempre habló con palabras sencillas( aunque mal interpretadas en muchos casos) : " La verdad os hará libres"   Conocer la verdad es comprender a través de los resultados que obtenemos en las diversas situaciones; " Buscad el Reino de Dios dentro de vosotros y lo demás se os dará por añadidura"
Si encontramos el Reino de amor en nuestro interior, todo lo que se presente en la vida va a ser obra del amor.
En tanto y en cuanto no aceptemos la realidad como un aprendizaje, una liberación, no estaríamos en condiciones de liberarnos del sufrimiento. Con esa liberación, nos encontraríamos con paz interior, a pesar de lo que suceda afuera.

sábado, 26 de junio de 2010

DISFRUTAR EN SINCRONÍA

Bien sabemos, que todos experimentamos diversos hechos en la vida, pero disfrutar de ellos, sólo es un privilegio de algunas personas.Y podemos preguntarnos, cuáles son las características que poseen esas personas que disfrutan hasta de las más insignificantes experiencias.
Se puede determinar, que se van sucediendo hecho trás hecho en sincronía, es decir, uno conduce al otro y así sucesivamente. Cuando comenzamos a difrutar de un hecho y lo deseamos así, este deseo de alegrarnos, nos lleva a internarnos en esa experiencia e impregnarla de felicidad y nos interesamos en concentrarnos en cada evento y valorizarlo como algo maravilloso.
Lo verdaderamente importante es conseguir que cada hecho se convierta en un auténtico deseo por disfrutar de él.
En la mayoría de los casos, las personas, no ponen alegría en simples hechos cotidianos y nada les da gusto; muchos prefieren sufrir, pues han creído que la vida era sufrimiento, y por tal motivo, se ha suscitado una incapacidad para disfrutar las pequeñas y grandes cosas de la vida.
Si elegimos disfrutar de las experiencias, entenderemos que el grado del disfrute se encuentra en relación directa a la profundidad con la que alcancemos a conocer las experiencias. Si deseamos disfrutar de una relación, es imprescindible conocer en profundidad a la persona, ya se trate de una pareja, un amigo, un compañero de trabajo.
Tratemos de de descubrir sus fortalezas como sus debilidades, conozcamos sus pasiones, ideales y sueños.
El grado de disfrute es muy diferente entre una persona que dedica tiempo a conocer lo que disfruta y otra que no lo hace. Quizás existan quienes argumenten que carecen de tiempo, y es por esa declaración ,que no disfrutan en su verdadera magnitud.
Siempre hay tiempo, incluso en la gente más ocupada; tal vez lo que no tenga sea la disposición para crear el tiempo para tal fin.
Sería recomendable que aprendamos a administrar nuestros tiempos de vigilia; por ejemplo, dejar los chismes y las tonterías de lado, o los encuentros inútiles con personas que no proporcionan nada y mucho menos para nuestro crecimiento.
La clave para disfrutar y recrearnos en momentos, es concentrarnos y profundizar en ellos, los que provocarán una sincronía de hechos relevantes y reconfortantes.

domingo, 23 de mayo de 2010

LAS RELACIONES, UNA PRUEBA CONSTANTE

Respecto de las relaciones humanas de tipo romántico, esas que te preocupan, y fracasan. En realidad, las relaciones nunca fracasan, sólo no han producido el resultado que querías, y es porque se iniciaron por una razón equivocada.
La mayoría de las personas inicia sus relaciones con miras puestas en lo que puede obtener de ellas. El objetivo de una relación es decidir qué parte de tí mismo querrías ver descubierta, no qué parte de la otra persona puedes tomar y conservar.
Resultaría muy romántico pensar que tú no eras "nada" hasta que apareció esa otra persona especial; pero no es así. Y esa postura, ejerce presión sobre esa persona, pues se la forzaría a ser toda una serie de cosas que no es.
Las relaciones son sagradas porque otorgan la oportunidad de crear y producir la experiencia del más elevado concepto de uno mismo.
Es importante dejar que, en la relación con otra persona, cada uno se ocupe de sí mismo, no del otro. Al centrarse en el otro, de obsesionarse con el otro, es lo que hace que las relaciones fracasen. Lo que importa es lo que uno haga en relación con ello. 
La persona que más ama es la que está más centrada en sí misma. Si no te amas a tí mismo, no puedes amar a otro. La primera relación debe ser con uno mismo; aprender a honrarse, cuidarse y amarse a sí mismo. Verse primero a uno mismo como estimable para poder ver al otro como tal.
Debemos utilizar una relación como una herramienta en la creación de uno mismo, debemos trabajar en el nivel en que nos encontramos: el nivel del conocimiento, el nivel de la voluntad.
Honremos nuestros sentiientos, pues significa honrarse a sí mismo. Amemos al prójimo como a nosotros mismos.

SOMOS RESPONSABLES DE LA VIDA Y NUESTRA VIDA

La propia vida es un ritmo, es una onda, una vibración, una pulsación del mismo corazón de Todo el Universo. El Universo quiere para nosotros, ciertamente, lo que realmente queremos; por tal motivo, debemos usar nuestro libre albedrío : nunca condenemos todo lo que consideramos malo en el mundo; habría que preguntarse qué es lo que estimamos que es malo, y en tal caso, qué podemos hacer para cambiarlo. Absolutamente todo lo que experimentamos, son herramientas de nuestra propia cración, y todos los acontecimientos se presentan como oportunidades para que decidamos qué hacer.
Jamás juzgues el camino que recorre otra persona, ni envidies su éxito, ni compadezcas su fracaso. Siempre mantengamos nuestro propio criterio y que cada quien siga el suyo. Esto no significa que ignoremos una solicitud de ayuda, sino que debemos evitar poner etiquetas y juicios.
No todo lo que nos sucede y lo etiquetamos como malo, ocurre por propia elección, pero sí, es de nuestra propia creación. Somos una gran máquina de creación, que produce cada manifestación, literalmente, a la misma velocidad con la que pensamos. Todos los sucesos, acontecimientos, eventos, circunstancias y condiciones son creaciones de la conciencia. La conciencia de cada individuo es uy poderosa y la conciencia colectiva es tan poderosa que puede crear acontecimientos y circunstancias de importancia mundial y consecuencias planetarias. A pesar de ello, no existen víctimas en el mundo, ni malvados, tampoco somos víctimas de las decisiones de los demás.
En un determinado nivel, hemos creado lo que consideramos que aborrecemos, y , al haberlo creado, lo hemos elegido. Todo es una cuestión de conciencia, y cuando somos capaces de aceptar la responsabilidad de todo, podemos adquirir la capacidad de cambiar. Es mucho más fácil cambiar lo que hace uno mismo que cambiar lo que hacen otros. Por lo tanto, en primer término, debemos cambiar cada uno de nosotros y todo lo de alrededor cambia; comencemos por nosotros mismos y veremos el cambio en los demás y en las circunstancias. 
Recordemos que somos espejos : lo que vemos en el otro es lo que llevamos dentro de nosotros. Debemos procurar cambiar los aspectos de nuestra vida, que no encajen en el retrato de nosotros mismos que deseamos proyectar.
Si aceptásemos con un profundo sentimiento interior, nuestra responsabilidad personal, respecto del mundo, éste sería muy diferente. No podríamos cambiar los acontecimientos externos, creados colectivamente, de manera que, debemos cambiar la experiencia interna.
Nada es doloroso en y por sí mismo: El dolor sería el resultado de un pensamiento equivocado, que proviene de un juicio que nos hemos formado sobre algo. Erradiquemos el juicio, y el dolor desaparece.
Cada individuo es responsable de lo que hace, y que cada uno haga lo que constituya su reflejo, lo que represente la mejor versión de sí. Si quieres sentirte mal, siéntete así, pero nunca condenes ni juzgues, porque no sabes "por qué " suceden las cosas ni con qué fin.
Todo lo que condenas, te condenará y, alguna vez, serás aquello que juzgas.

sábado, 22 de mayo de 2010

ENAMORAMIENTO vs AMOR

ENAMORIAMIENTO VS. AMOR

Hay que procurar no dejar las cosas del amor en manos exclusivamente del corazón
De entrada, lo que más nos llama la atención de alguien es el aspecto físico. De repente,
conocemos a una persona que «nos gusta». No es sólo su menor o mayor belleza física; es
algo más, difícil de precisar. Los gestos, la forma de hablar, de moverse, nos resultan
especialmente atractivos. Más tarde, su forma de comportarse, la relación que se va poco a
poco estableciendo con esa persona, tienen algo de sugestivo, en especial, que nos va
cautivando sin damos cuenta.
Aunque no siempre, se produce un «amor a primera vista», un «flechazo»
En otras ocasiones, esa persona puede resultamos poco interesante de entrada, incluso
resultarnos desagradable o pretenciosa. Sin embargo, según la vamos conociendo más,
cambiamos la opinión que en un principio nos habíamos forjado sobre ella, volviéndonos
cada vez más receptivos.
LA INTUICIÓN
En estos procesos la intuición juega un gran papel. No cabe duda de que todos vamos
acumulando, sin damos cuenta, una serie de experiencias y conocimientos que dan lugar a
ciertas asociaciones inconscientes. Es lo que algunos han llamado «memoria experiencial».
Cuando, por ejemplo, entramos en una habitación que nos es familiar y la notamos distinta,
extraña, buscamos el motivo hasta que al final identificamos que algo falta o está cambiado
de sitio. El aviso inconsciente es anterior a la explicación racional, porque sin darnos cuenta
hemos ido grabando en nuestra memoria la distribución, colores, etc., de ese cuarto.
Igualmente, cuando vemos a una persona y nos «cae mal» sin que sepamos decir por qué,
se están poniendo en marcha procesos inconscientes de este tipo. Probablemente hayamos
tenido experiencias anteriores por las que identificamos ciertos gestos o comportamientos
con formas de ser que nos desagradan, sin que encontremos una explicación racional que
lo justifique.
Lo contrario sucede cuando una persona nos atrae. Intuimos que con ella nos podríamos
compenetrar y sentimos bien en su compañía. Pero muchas veces nos equivocamos, esta
intuición falla.
Esto es particularmente frecuente cuando nuestra situación afectiva es propensa al
enamoramiento. Entonces podemos proyectar nuestros deseos en casi cualquier persona
en la que hallemos cierta sintonía. Como decía André Maurois, en ciertos períodos de la
vida estamos débiles afectivamente y, como la persona que está baja de defensas, estamos
a merced de cualquier virus que pasa a nuestro alrededor, podemos enamoramos de
cualquiera.
LA VOLUNTAD
Tras esta primera fase de atracción física y psíquica se comienza a considerar la posibilidad
de que también nosotros le hayamos gustado. Por eso es más fácil enamorar, si esto se
pone de manifiesto, de forma más o menos entrevelada. Es el juego de la coquetería en sus
diversas manifestaciones.
Después viene el momento más peligroso, cuando consideramos la posibilidad de
enamorarnos. En este punto actúa la voluntad. Si dejamos esta puerta abierta ya estamos
perdidos. El amor se nos cuela sin darnos cuenta, y cuando queramos reaccionar estamos
atrapados.
Se van configurando una serie de procesos que nos alejan de la realidad hasta llegar a un
estado, en palabras de Ortega y Gasset, de «imbecilidad transitoria».
Por un proceso denominado «catatimia» percibimos de otro modo todo lo referente a esa
persona. Nuestra afectividad deforma estas percepciones acercándolas a nuestros deseos:
la vemos más guapa, más interesante, más inteligente, etc., aunque los demás no estén de
acuerdo con nosotros. Por eso se dice que el amor es ciego. Además se produce una
«proyección atributiva inconsciente», fenómeno que consiste esencialmente en completar,
sin darse cuenta, los aspectos desconocidos de la persona objeto de amor con los atributos
que el enamorado desea, por lo que ésta queda idealizada.
PENSAR EN TI
El enamoramiento es una pasión y, como tal, organiza la personalidad con el único fin de
obtener el objeto que la nutre, el ser amado. Los enamorados se ven arrastrados y
dominados por él. No pueden dejar de pensar en esa persona ni concentrarse en otra cosa,
aunque lo intenten. Se cambia de forma de pensar. Si hace falta, todo se justifica, el
corazón anula la razón, todo vale si es para poder estar con esa persona, no se soporta su
ausencia, se quiere poseer a toda costa, y de ahí la expresión «te comería».
Naturalmente, hay personas más o menos apasionadas, por lo que estas transformaciones
son en algunos casos mucho menos intensas que en otros, pero en todos los casos los
aspectos afectivos se imponen a los racionales.
Después, cuando la intensidad del enamoramiento va cediendo, comienzan a surgir poco a
poco algunas dificultades, dudas y problemas. ¿Será capaz de queremos tal como nosotros
la queremos?, ¿merece realmente la pena? Amar y enamorarse son cosas bien distintas.
El amor es un sentimiento de estimación ajena, del que nos sentimos autores, que se
prolonga en el tiempo con relativa independencia de las circunstancias extremas,
dependiendo de la voluntad y capacidad personal para nutrirlo.
En el amor no hay voluntad de posesión como en el enamoramiento, sino deseos de dar y
compartir. Deseos que se proyectan ampliamente en el tiempo, dentro de un proyecto
común con la persona amada. Es un sentimiento que cambia el rencor por perdón, los celos
por confianza plena, la rivalidad por colaboración, la intolerancia por comprensión, el
egoísmo por generosidad.
 
 
AMAR Y ENAMORARSE SON COSAS BIEN DISTINTAS
AMOR
• Se experimenta como
voluntario.
• Elaboración más racional.
• Deseo de dar y compartir.
• Experiencia afectiva poco
intensa.
• Experiencia afectiva profunda.
• Comportamiento congruente
con la afectividad.
• Paciencia.
• Planificación..
• Constancia.
• Conductas maduras.
• Da estabilidad emocional.
• Bastante objetividad de
apreciación.
• Lo físico y lo sexual no es tan
importante.
• Proyección amplia en el
tiempo.
ENAMORAMIENTO
• Se experimenta como
involuntario.
• Elaboración más irracional.
• Deseo de poseer y celos.
• Experiencia afectiva muy
intensa
• Experiencia afectiva superficial
• Comportamiento ambivalente y
contradictorio (paso al odio).
• Impaciencia.
• Improvisación.
• Inconstancia.
• Conductas inmaduras.
• Da inestabilidad emocional.
• Gran subjetividad de
apreciación
• Lo físico y lo sexual es muy
importante.
• Proyección a corto plazo.
LA RELACIÓN PERFECTA
Generalmente, el amor surge del enamoramiento. La relación se va transformando
paulatinamente, y según se atenúa el apasionamiento inicial va aumentando el amor
progresivamente. En otros casos sucede al contrario: la relación comienza por el amor que
se tiene a una persona y casi sin damos cuenta descubrimos que estamos enamorados.
El enamoramiento sin amor carece de consistencia y está abocado al fracaso. El amor sin
enamoramiento sí la tiene y puede mantener una relación satisfactoria para los dos. Si
existe amor y enamoramiento, la relación es perfecta.
Por este motivo, hay que procurar no dejar las cosas del amor en manos del corazón
exclusivamente. También hay que considerar, desde una perspectiva más racional, las
posibilidades que tenemos de poder establecer una relación satisfactoria y duradera con
una persona en concreto. Nuestra capacidad y voluntad de amar y la suya. Las
circunstancias que rodean a esa persona, su familia, sus amigos, etc., ya que todo esto
vendrá a formar parte de nuestro mundo.
Muchas veces, los problemas aparecen cuando no se encaja, por el motivo que sea, con la
familia o los amigos del otro. Se puede tender a evitar esta relación, incluso a intentar alejar
al otro de sus seres queridos, lo cual no se suele aceptar, ni es bueno, ya que son vínculos
antiguos y naturales que, generalmente se deben respetar y aceptar.
 
Un nivel cultural e intelectual parecido también va a favorecer una buena comunicación
entre esas dos personas. Una comunicación amplia, libre, espontánea, sincera y
participativa es esencial para lograr una relación afectiva adecuada.
Un estilo de educación parecido va a evitar muchos roces o comportamientos
desagradables de la vida cotidiana, lo cual es verdaderamente importante a medio y largo
plazo. Muchas relaciones se estropean por el rechazo que termina produciendo la falta de
hábitos higiénicos, comportamientos groseros, etc.
Cuando se tienen planteamientos parecidos y realistas, si se piensa del mismo modo,
particularmente en lo que se refiere a cuestiones fundamentales, es más probable que se
llegue a un acuerdo en estas cuestiones, por lo cual son siempre preferibles una
concordancia ideológica, escalas de valores similares y orientaciones parecidas en la forma
de ver la vida.
Tener aficiones parecidas constituye una ventaja en la mayoría de los casos, ya que facilita
la posibilidad de compartir mejor el tiempo de ocio; no obstante, en otros casos, cuando se
trata de personas abiertas, el tener aficiones distintas puede resultar enriquecedor, siempre
que el otro se muestre interesado en las mismas, ya que puede verse ampliado en este
campo.
LA MADUREZ
Una cierta madurez de personalidad es imprescindible para poder establecer una relación
afectiva adecuada y duradera. También hay rasgos de personalidad favorables en este
sentido. Esencialmente consistirían en una buena capacidad para dar y recibir afecto, para
comprender al otro, para adaptarse a los cambios y dificultades, en una suficiente
estabilidad emocional, sentido de la lealtad y fidelidad.
Tener una cierta imaginación para evitar la rutina y saber disfrutar de la vida dentro de cada
circunstancia suele evitar que la relación caiga en el tedio de la monotonía. Un buen sentido
del humor desdramatiza muchas situaciones y alegra la vida a los demás.
El respeto al otro es esencial para la vida afectiva, y esto implica establecer una relación de
igualdad, de persona a persona, en la que todo se comparte, desde lo que se posee a lo
que se decide.
Es cierto que en algunos casos la relación puede modificar hábitos previos inadecuados,
pero generalmente no sucede así. El abuso de alcohol, el consumo de drogas, la
prodigalidad en gastos, la tendencia excesiva al juego, las conductas irresponsables y
caprichosas son casi incompatibles con una relación afectiva adecuada y duradera. Creer
que estas personas irán cambiando no pasa de ser, la mayoría de las veces, una
ingenuidad.
CARACTERÍSTICAS DE LA ELECCIÓN IDEAL
• Atracción física mutua.
• Aficiones comunes.
• Buena capacidad de comunicación.
• Escala de valores similar.
• Buena relación con los familiares y amigos del otro.
 Nivel cultural y educacional sin grandes diferencias.
• Capacidad intelectual parecida.
• Concordancia ideológica
• (ética, religiosa, política, etc.).
• Madurez de personalidad adecuada.
• Buena capacidad para dar y recibir afecto.
• Estabilidad emocional.
• Sentido del humor.
• Capacidad para adaptarse a los cambios.
• Lealtad y fidelidad.
• Proyectos comunes o compatibles (profesionales, número de hijos, etc.).
• Buena tolerancia a las frustraciones.
• Voluntad de compartir.
• Capacidad de comprensión y sacrificio.
• .Tolerancia y generosidad
• Respeto del otro.
• Conciencia de igualdad.
• Planteamientos realistas.
• Capacidad para no caer en la monotonía.
• Ausencia de hábitos inadecuados (alcohol, drogas, juego, etc.).
SABER QUERER
Hay una última cuestión particularmente importante.. Aunque el amor, como sentimiento,
tiene siempre las mismas características básicas, no todo el mundo quiere de la misma
forma. No es suficiente con querer, sino que hay que saber querer.
Saber querer es encauzar ese sentimiento hacia comportamientos de la práctica diaria que
logren el objetivo último del amor: hacer feliz al otro. Puede haber formas de amar que no
sean adecuadas para la personalidad de ciertas personas y sí para otras.
La convivencia diaria entre dos personas siempre es difícil. Los pequeños detalles y
dificultades del día a día pueden ir minando progresivamente una relación hasta destruirla.
Decíamos al principio que el amor tiene algo de incomprensible y misterioso. Es cierto. Sin
embargo, si intentamos conocer mejor a la otra persona, a nosotros mismos y comprender
un poco mejor estos sentimientos, seremos más realistas.
Si cuidamos mejor la elección que hacemos y procuramos, no sólo con cariño, sino también
con inteligencia, enriquecer esa relación día a día, tendremos muchas más posibilidades de
éxito.
CÓMO SABER SI NUESTRA ELECCIÓN ES ACERTADA
Pregunta muy importante. ¡Cuántos casos se dan en que ellos o ellas han llegado al
noviazgo casi insensiblemente! Vecindad, amistad entre familias, convivencia en el trabajo o
en los estudios y un buen día se encuentran «comprometidos»con aquella persona, sin que
tal noviazgo haya sido objeto de una decisión tomada tras una seria reflexión personal.
Estimamos que hay cuatro preguntas a las que uno mismo -y con toda sinceridad- ha de
tratar de responderse:
 
1. ¿Qué actitud tiene mi novio/a en relación con sus padres?
¿Actitud de respeto a sus indicaciones, o más bien «pasar» de cuanto ellos dicen?
Las cosas se ven de distinto modo a los veinte que a los cincuenta años, pero se
pueden tener ideas distintas y respetarse mutuamente. Nada dice en favor de un
joven, aunque ya sea mayor de edad, el que campe por sus respetos sin tener para
nada en cuenta el parecer de sus mayores.
Si con los propios padres tiene esa actitud, piénsese que la misma va a tener o más
negativa aún con los padres de su cónyuge, presentándose así, desde el comienzo
de la vida matrimonial, graves problemas.
2. ¿Qué actitud tiene en relación con el trabajo?
Pensemos en la importancia que el trabajo va a tener para la buena marcha de un
hogar. No sólo porque de él provienen los ingresos económicos, sino porque el
trabajo -tanto el del hombre como el de la mujer- tiene un influjo de primer orden en
el modo de ser, en la actitud ante la vida y ante los hombres. Por ello es importante
preguntarse: ¿toma él con interés sus obligaciones o busca la menor disculpa para
evadirse?, ¿qué actitud tiene ella ante las tareas del hogar? Graves problemas
suelen plantearse cuando algunos de tan importantes aspectos no quedan
debidamente cubiertos en el nuevo matrimonio. Y ello puede ser ya detectado en el
período del noviazgo.
3. ¿Qué actitud tiene conmigo?
¿Actitud de cariño, de delicadeza, de comprensión, o más bien de exigencia, de
tozudez en cuanto a la imposición de sus ideas? ¿Soy mejor persona junto a él o
ella, o más bien nuestro noviazgo es una fuente continua de peligros? Es claro que
el noviazgo lleva consigo muestras de cariño que no se dan en una amistad
comente. Y son buenas y deben prodigarse. Pero la entrega del propio cuerpo en
aquellos actos que van directamente orientados a la generación de los hijos es algo
específico del matrimonio y para el matrimonio deben ser reservados.
4. ¿Cuál es su actitud religiosa?
El que un matrimonio tenga una fe común constituye, para la buena marcha del
hogar, un elemento decisivo. Los criterios ante las dificultades que pueden
presentarse en la vida íntima conyugal serán los mismos. La educación de los hijos
tendrá una orientación similar. Ante los grandes problemas de la existencia no habrá
entre los esposos graves discrepancias. ¡Qué triste, por el contrario, cuando las
ideas religiosas de uno son objeto de silencio o, incluso, de burla por el otro cuando
el hijo contempla cómo aquellas obligaciones religiosas que su madre con tanto
interés trata de inculcarle nada significan para su padre! ¡Cómo se ve privado el
hogar de momentos inolvidables vividos en común.
PELIGROS QUE SE DEBEN EVITAR
Muchas más preguntas, en relación con la persona que aman, pueden hacerse los novios.
Pero las cuatro indicadas les son suficientes para saber si su elección tiene o no visos de
ser acertada. Y dos peligros deben evitar. El primero: el de no ser sinceros en las
 
respuestas: recordemos cómo el enamoramiento desfigura los hechos: no se ven las cosas
como realmente son sino como uno quisiera que fueran. Segundo peligro: el pensar «es
verdad que deja que desear en tal o cual aspecto pero cuando llegue al matrimonio ya
cambiará. Yo me encargaré de ello». Y llega al matrimonio y sigue siendo como era, o peor
aún, ya que entonces no hay por qué fingir. Y el que en el noviazgo era un mal hijo o una
mala hija lo seguirá siendo después, no sólo con sus padres, sino con los de su cónyuge.
Y el que ante el trabajo tenía una actitud incorrecta continuará procediendo del mismo
modo.. Y el que, excediéndose en sus intimidades, buscaba sólo el placer continuará
buscándolo, ahora fuera del hogar. Y al que carecía de convicciones religiosas no le
surgirán como por encanto después de la boda, y toda la vida del hogar se verá afectada
por su indiferencia en aspecto tan importante..
¿Que en algunos casos hay un milagro? Puede ser. Pero los milagros no se dan todos los
días. Quien planea la felicidad de su futuro hogar pensando en milagros, lo más seguro es
que se encuentre después con el fracaso más estrepitoso.
Por otra parte, no olvidemos que el noviazgo es período de prueba. Si a lo largo de él se ve
que aquel muchacho o aquella muchacha no son la persona indicada para ser el padre o la
madre de nuestros hijos, cortar. Cortar sin miedo a las presiones del ambiente, de las
familias, del que dirán, etc. Más vale rectificar a tiempo que luego llorar toda una vida una
elección mal hecha.


viernes, 7 de mayo de 2010

ESTADO DE PRESENCIA

Establecer un estado de Presencia, desde una nueva conciencia, donde prevalece el SER al tener. Comprender el estado de Presencia, que se realiza a través de la experimentación y practicando diariamente, es una tarea sencilla. Descubrir nuestro ser interno, donde nunca existen pensamientos ni ideas de limitación. La idea de vivir en el momento presente es fundamental, pues es el único momento verdadero.

jueves, 6 de mayo de 2010

REFLEXIONES DE OPTIMISMO

La tangibilidad de acontecimientos positivos hace posible la comprobación del enorme poder de ser optimista. Lo turbio que genera la ignorancia es que la vida se aprecia con otra visión de la realidad.
A través de su diminuta dimensión de la pequeña célula del organismo llamado "humanidad" , el ser humano , quiere que las cosas sucedan exclusivamente como él desea, que no es más que una clásica trampa del ego, y desde esa perspectiva, se percibe al mundo como un sitio hostil y agresivo, en un campo de batalla donde se vive para luchar.
Muchas personas aseguran que en eso consiste la vida, en luchar para conseguir algo. También, en algún momento de la vida, lo he pensado, y, luego sucedió la transformación por medio de lecciones de vida y la llegada por distintos caminos de gente que hizo que tuviese una óptica diferente respecto de las circunstancias que se presentan en la vida.
"Un optimista ve una oportunidad en cada calamidad, un pesimista ve una calamidad en cada oportunidad. "
                                         Sir Winston Churchill

Todos hemos sufrido dolores y desdichas; hoy mismo sé que fueron bendiciones.
El éxito estriba en la rendición y la obediencia, es decir, a la voz de mi espíritu. El logro de experimentar paz y armonía y la prosperidad en todas las áreas de la vida. Cualquier persona lo puede hacer y es una afirmación literal. Uno podría ser criticado o condenado por sus declaraciones , pero son aprendizajes.
Un gran maestro y amigo comentó alguna vez : el pesimista es un ciego y el muy realista está dormido.
Voy a honrar a mi maestro, el Licenciado J. Carlos Fernández , que , en uno de sus escritos publicó: El Credo del optimista.

sábado, 24 de abril de 2010

FE vs TEMOR

La fe y el temor son dos sentimientos que existen y no están fuera, sino dentro de nosotros. Las frases e imágenes que se repiten en la mente son las que se manifiestan en nuestra vida; si las cambiamos ( en caso que éstas sean negativas o de índole catastrófica) por declaraciones y visualizaciones de triunfo, podemos aliviar lo que anteriormente paralizaba.
Aquello que habíamos temido es, seguramente, mucho menos peligroso o dañino de lo que hubiésemos creído.
Generalmente se ha tendido a magnificar los temores; tenemos que advertir, que las probabilidades que se encaran casi totalmente en el temor eran infundadas, pues la mayor parte de lo que habíamos imaginado no condice con la realidad de los hechos: eran más los temores que amenazaban en la mente que lo que realmente ocurrió.
Nunca es aconsejable utilizar el pasado para justificar los temores, dado que el presente y futuro puden ser totalmente diferentes en un sentido positivo, y ser concientes que esos miedos existen en el interior de nosotros, impidiendo experimentar nuestra libertad.
Nuestros comportamientos y la programación subconciente interactúan con el concepto que tenemos sobre nosotros mismos. Una imagen personal pobre, de baja autoestima, nos llevaría a pensar que no mereceríamos lo mejor; esto nos conduciría inconcientemente a sabotear la propia felicidad.
Cada uno de los pensamientos afecta la química en una fracción de segundo. La conexión que existe entre mente y cuerpo es muy estrecha, y, con frecuencia, cuando queremos evitar algo, el subconciente haría lo necesario para que se realice.
Los sentimientos y las emociones reprimidos afectan la salud, por esta razón, para permanecer saludables y plenos de energía debemos incrementar y alimentar las emociones positivas y expresar nuestros sentimientos. Una autoestima saludable nos permite respetar nuestros propios logros sin hacer alarde de ellos.
Nuestra vida cambia cuando nosotros cambiamos; si bien no es fácil siempre, para muchos, cambiar nuestros patrones de la vida, si nos esforzamos en hacerlo, podemos lograrlo.